5 de octubre de 2006

Mi pequeño y la buena estrella



Hay personas con estrella de eso estoy convencida hace tiempo.Unas con buena estrella, otras con mala estrella. Siempre he procurado decirlo en voz baja , susurrando al oido, casi procuro ni pensarlo, paso de puntillas por la vida intentando no quebrarlo,sshhhhhh ...pero creo que a mí me acompaña la buena estrella.
En los grandes momentos de mi vida he sido una persona afortunada.Y no debe ser muy científico, pero creo que mi hijo pequeño la ha heredado.Con una diferencia; él la necesita muy a menudo en circunstancias por las que yo no me he encontrado.

Aún no había nacido y pasamos juntos por situaciones de riesgo que me costaron un embarazo largo y peligroso.Llegó el día de nacer, y de nuevo César me puso en una situación difícil. Nos costó mucho, mucho, salir a la luz...dos vueltas y dos nudos en el cordón umbilical le retenían ahí dentro. Aún así lo conseguimos juntos. Nacío un hermoso y rollizo bebé de 4'5 kg.
-"No te imaginas la suerte que has tenido Corina,-decía mi experimentada ginecóloga , lo normal es que hubiese nacido muerto, asfixiado."
Nos libramos juntos de la primera.

Apenas hacía 6 meses que habías aprendido a andar y un traspiés hizo que cayeras, como mil veces antes, pero esta vez te costó una brecha en la frente.Dos puntos de sutura, la ayuda de tres auxiliares de dos metros de altura y los oídos sordos de la sala de Urgencias del Hospital de San Juan.
Cada grito tuyo me encogía el corazón.No paré de llorar hasta que saliste de urgencias.

28 meses cumplidos...hace 8 días cuando mi nombre suena por el altavoz del gimnasio,reclamándome en la guarderia. Vómitos repentinos y fiebre alta evidente. Ese toque de practicidad que tenemos las madres me hizo pensar que mejor llevarte a urgencias, para no pasar mala noche, aunque seguro que sería un dichoso virus intestinal.

Hemos salido 8 días después del hospital.
Esta vez, mi amor, nos hemos superado.
Una dichosa bacteria millones de veces más pequeña que tú había entrado en el torrente sanguíneo. Un neumococo. Había peligrado tu vida, podía producir meningitis, encefalitis, neumonía,peritonitis...
-"Ha hecho bien en traerle, la infección es grave, potencialmente mortal, unos días más y lo hubiera traido muy, muy enfermo..." dijo el pediatra de urgencias.

Sabeis qué fue lo que me impulsó a llevarle y no a dar un antitérmico y esperar como nos han enseñado a las madres cultas y responsables para no colapsar las urgencias médicas? NADA.Simplemente estaba fuera de casa, era de noche, parecía lo más conveniente no hacerle pasar una mala noche...

Estos días, he pasado con él dolor, lágrimas, pena, angustia, insomnio, culpa, miedo, mucho miedo...pero aquí estamos, en casa , discutiendo sobre si le dejo o no poner la tercera cucharada de Cola-Cao en la taza de "cheche".

Bienvenido hijo.Cuida tu estrella.Mamá te cuidará a tí.
Te quiero.

1 comentarios:

Emma dijo...

Tu sexto sentido, ese que tenemos las madres...es su buena estrella :)
Me alegro mucho de vuestra vuelta a casa y de que todo se quedara en un susto.
Un saludo :)

 


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