21 de octubre de 2006

Saber, conocer, le ayudará a ser libre

Fuí a un colegio de monjas. No muy escricto y ciertamente no clasista , un colegio de monjas modestas en un barrio modesto.

Aún así la religión impregnó toda mi infancia y adolescencia.Tanto es así que a partir de ellas me apunté a un grupo parroquial de la época , de esos que con la música de canciones protesta de la década de los 70 se componian canciones de iglesia que hablaban de paz mundial, igualdad entre las personas y solidaridad ( eso sí todo por enmedio de palabras como, hermano, Dios, comparte, pan , iglesia y otras propias del campo semántico).
Aprendí mucho ...tengo buenos recuerdos y experiencias y conservo grandes amigos.

Pero crecí, maduré y escogí algo que me convenció mas que el aparato eclesial. Opté por similares valores, pero con distinta forma. Opté por la solidaridad, sin tener que expiar el pecado si alguna vez no lo hago. Opté por compartir, sin entonar el mea culpa si a veces decido no hacerlo. Opté por trabajar por un mundo mejor, sin tener como motivo las palabras del mandato divino y como recompensa una plaza celestial.
En definitiva, opté por la libertad. Opté por la coherencia.

Ahora mi hija de 7 años, edad propia del inicio religioso, ha decidido ir a catequesis porque quiere saber cosas sobre "Dios, Jesús, Noé y todo eso "-dice ella. Después de un año para convencerme de su argumento, y siendo coherente con mi opción por la libertad de escoger...he decidido llevarla a catequesis de comunión.

Y claro, empieza el martirio..catequesis para padres, signos rituales que les hacen repetir sin explicarles el significado, condescendencia y rigor en el trato , y ese olor entre rancio y mohoso que hay cuando llegas a la puerta de una iglesia...

Espero no equivocarme al darle a mi hija la opción de conocer para poder escoger, tal y como a mí y a su padre nos ocurrió . Y que la coherencia y claridad con que la educamos sirvan para que encuentre "su verdad" y no la que otros te obligan a creer "por tu bien y el de toda la Santa Iglesia ".

Conocer, que no convencer, siempre es enriquecedor...saber le ayudará a ser libre.

12 de octubre de 2006

Lo relativo del valor de las cosas


Las cosas valen lo que uno piensa que valen.Ni más ni menos.O me jor dicho las cosas son lo que uno piensa que merecen , y esto es diferente en cada momento de la vida, en cada situación.
Me ha hecho pensar este mal trago con mi hijito...
Y si bien es cierto que me hizo sentir muy mal, hoy que ya todo ha pasado, que todo está superado, me ha dejado un sabor agridulce que tiene forma de lección magistral, de aprendizaje "privilegiado".

La vida está llena de pequeños detalles, experiencias minúsculas que llenan cada día y que en los mensajes de power point que desbordan mi correo electrónico, se empeñan en que los debo disfrutar cada momento, saborear, no pasar por alto. Y nunca he dudado de eso ( aunque tanto power Point de ganas de no volver a mencionarlo).

Pero cuando te ocurre algo radical en un momento de tu vida, todo se relativiza. Las cosas a las que prestabas más atención pasan a un segundo plano, aquellas en que pensabas que eras imprescindible, siguen funcionando sin tí y de repente... nada tiene importancia más que lo que te ocupa en ese momento. Mi hijo, mi familia, el bienestar y la salud de todos nosotros, de los cuatro que convivimos a diario en 90 metros cuadrados.

Al volver al trabajo después de 10 días de hospital, percibí como el nudo del estómago con el que solia llegar, había desaparecido. Todo me parecía pasar más livianamente, nada era tan drástico, tan importante, tan "vital" como me parecia hace 10 días. Mi realidad había cambiado, porque la vida me ha puesto en mi sitio.

La vida esta vez, me ha dado un par de tortas y me ha dicho..¡espabila! ...lo que merece la pena está en casa. Sufre lo justo por lo que no lo merece, y ve más allà de ti misma por lo que lo justifique.

Y bien, sé que esto el tiempo hará que se diluya , y que muy probablemente, volveré a caer en la espiral del estrés, y el trabajo y la responsabilidad me comerán de nuevo ...probablemente.

Pero de momento, pienso no borrar la marca de esos dos bofetones.
Y espero que sea por mucho tiempo.

5 de octubre de 2006

Mi pequeño y la buena estrella



Hay personas con estrella de eso estoy convencida hace tiempo.Unas con buena estrella, otras con mala estrella. Siempre he procurado decirlo en voz baja , susurrando al oido, casi procuro ni pensarlo, paso de puntillas por la vida intentando no quebrarlo,sshhhhhh ...pero creo que a mí me acompaña la buena estrella.
En los grandes momentos de mi vida he sido una persona afortunada.Y no debe ser muy científico, pero creo que mi hijo pequeño la ha heredado.Con una diferencia; él la necesita muy a menudo en circunstancias por las que yo no me he encontrado.

Aún no había nacido y pasamos juntos por situaciones de riesgo que me costaron un embarazo largo y peligroso.Llegó el día de nacer, y de nuevo César me puso en una situación difícil. Nos costó mucho, mucho, salir a la luz...dos vueltas y dos nudos en el cordón umbilical le retenían ahí dentro. Aún así lo conseguimos juntos. Nacío un hermoso y rollizo bebé de 4'5 kg.
-"No te imaginas la suerte que has tenido Corina,-decía mi experimentada ginecóloga , lo normal es que hubiese nacido muerto, asfixiado."
Nos libramos juntos de la primera.

Apenas hacía 6 meses que habías aprendido a andar y un traspiés hizo que cayeras, como mil veces antes, pero esta vez te costó una brecha en la frente.Dos puntos de sutura, la ayuda de tres auxiliares de dos metros de altura y los oídos sordos de la sala de Urgencias del Hospital de San Juan.
Cada grito tuyo me encogía el corazón.No paré de llorar hasta que saliste de urgencias.

28 meses cumplidos...hace 8 días cuando mi nombre suena por el altavoz del gimnasio,reclamándome en la guarderia. Vómitos repentinos y fiebre alta evidente. Ese toque de practicidad que tenemos las madres me hizo pensar que mejor llevarte a urgencias, para no pasar mala noche, aunque seguro que sería un dichoso virus intestinal.

Hemos salido 8 días después del hospital.
Esta vez, mi amor, nos hemos superado.
Una dichosa bacteria millones de veces más pequeña que tú había entrado en el torrente sanguíneo. Un neumococo. Había peligrado tu vida, podía producir meningitis, encefalitis, neumonía,peritonitis...
-"Ha hecho bien en traerle, la infección es grave, potencialmente mortal, unos días más y lo hubiera traido muy, muy enfermo..." dijo el pediatra de urgencias.

Sabeis qué fue lo que me impulsó a llevarle y no a dar un antitérmico y esperar como nos han enseñado a las madres cultas y responsables para no colapsar las urgencias médicas? NADA.Simplemente estaba fuera de casa, era de noche, parecía lo más conveniente no hacerle pasar una mala noche...

Estos días, he pasado con él dolor, lágrimas, pena, angustia, insomnio, culpa, miedo, mucho miedo...pero aquí estamos, en casa , discutiendo sobre si le dejo o no poner la tercera cucharada de Cola-Cao en la taza de "cheche".

Bienvenido hijo.Cuida tu estrella.Mamá te cuidará a tí.
Te quiero.

 


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